Lesión en el psoas ilíaco
El psoas ilíaco es un músculo que se origina en la columna vertebral, pasa por delante de la pelvis y se inserta en la cara interna del fémur. Es un potente flexor y rotador externo de la cadera, y también participa en la estabilidad y la postura de la zona lumbar¹. La lesión en el psoas ilíaco se produce cuando este músculo se inflama, lo que puede deberse a una lesión, a una sobrecarga, a un esfuerzo excesivo, a una mala postura o a una debilidad muscular²³. Los síntomas más comunes son el dolor y la rigidez en la zona de la cadera y de la ingle, que se incrementan al pasar de estar sentado, a incorporarse, al estar de pie de forma continuada, al tumbado boca arriba con las piernas extendidas, al correr, al subir o bajar escaleras, o al rodar en bicicleta¹.
No tener una asesoría adecuada para prevenir, diagnosticar y tratar la lesión en el psoas ilíaco puede tener consecuencias negativas para tu salud y tu rendimiento físico. Algunas de estas consecuencias son:
Agravar la lesión y provocar una tendinitis o una rotura del psoas ilíaco, que requieren de un tratamiento más complejo y de un mayor tiempo de recuperación.
Alterar el equilibrio y la alineación de la pelvis, la columna y las extremidades inferiores, lo que puede generar compensaciones, desequilibrios musculares, contracturas, dolores articulares y disfunciones biomecánicas.
Limitar la movilidad y la funcionalidad de la cadera, lo que puede afectar a la calidad de vida, a la capacidad de realizar actividades cotidianas y deportivas, y a la prevención de otras lesiones.
La actividad física es beneficiosa para la salud y el bienestar general, siempre y cuando se ejecute de forma adecuada, adaptada y segura. Algunos de los beneficios de la actividad física son:
Mejorar la condición física, la resistencia, la fuerza, la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio.
Prevenir y controlar enfermedades crónicas, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión, el colesterol, las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis, el cáncer, la depresión y la ansiedad.
Favorecer el desarrollo y el mantenimiento de la masa muscular, la densidad ósea y el metabolismo.
Liberar endorfinas, que son hormonas que producen sensaciones de placer, relajación, alegría y autoestima.
Fomentar el contacto social, la diversión, el aprendizaje y el reto personal.
Los ejercicios recomendados para prevenir y recuperar la lesión en el psoas ilíaco deben incluir los siguientes aspectos:
Un calentamiento previo que prepare al músculo para el esfuerzo, aumentando la temperatura, la circulación y la elasticidad del tejido.
Un estiramiento posterior que relaje al músculo y evite el acortamiento, la rigidez y la inflamación del mismo.
Un fortalecimiento progresivo que aumente la resistencia y la capacidad del músculo para soportar las cargas y los movimientos, utilizando el propio peso corporal o materiales variados.
Una corrección postural que evite las posiciones que sobrecargan o comprimen al músculo, manteniendo una alineación neutra de la pelvis y la columna.
Algunos ejemplos de ejercicios que puedes realizar son:
Estiramiento del psoas ilíaco: Colócate de rodillas en el suelo, con una pierna adelantada y la otra retrasada. Mantén la espalda recta y el abdomen contraído. Desplaza la cadera hacia delante, sin arquear la espalda, hasta sentir un estiramiento en la zona de la ingle de la pierna retrasada. Mantén la posición durante 20-30 segundos y cambia de pierna. Repite el ejercicio 2-3 veces por cada lado.
Fortalecimiento del psoas ilíaco: Túmbate boca arriba en el suelo, con las piernas flexionadas y los pies apoyados. Coloca una banda elástica alrededor de los muslos, a la altura de las rodillas. Separa las rodillas, haciendo fuerza contra la banda, y vuelve a juntarlas lentamente. Realiza 10-15 repeticiones y descansa. Repite el ejercicio 2-3 veces.
Corrección postural del psoas ilíaco: Colócate de pie, con los pies separados a la anchura de las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas. Contrae el abdomen y el suelo pélvico, como si quisieras acercar el ombligo a la columna. Imagina que tienes una cuerda que te tira hacia arriba desde la coronilla, y alarga la columna. Mantén los hombros relajados y hacia atrás, y la mirada al frente. Mantén esta postura durante unos minutos, respirando profundamente.
Espero que esta información te haya sido útil y te ayude a cuidar tu psoas ilíaco. Recuerda que si tienes alguna duda o necesitas más asesoría, puedes contactarme a través del link Bio que se encuentra en la descripción de mi perfil "@DanielKirby_ec". Estaré encantado de atenderte. 😊👍
Bibliografía
(1) LESIÓN DEL MÚSCULO PSOAS-ILÍACO - Clínica López Corcuera. https://www.lopezcorcuera.com/lesion-del-musculo-psoas-iliaco/.
(2) Tratamiento y rehabilitación de lesiones del psoas iliaco. https://www.khinncenter.com/tratamiento-rehabilitacion-lesiones-psoas/.
(3) ¿Qué es la Psoitis? Una afección del Psoas iliaco conocida como .... https://fisioterapia-cuenca.es/blog/que-es-la-psoitis-una-afeccion-del-psoas-iliaco-conocida-como-tendinitis-o-tendinosis/.
(4) Psoas ilíaco | Qué es, cómo estirar y fortalecer, origen, inserción .... https://www.fisioterapia-online.com/glosario/musculo-psoas-iliaco.



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